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SARMIENTO, Domingo F.

El jóven Domingo

    Domingo Faustino Sarmiento nació en San Juan de la Frontera, el 15 de febrero de 1811. Sus padres fueron Paula Albarracín y José Clemente Sarmiento. Es una familia humilde pero de ancestros destacados: el abuelo de Paula Albarracín fue Alcalde de San Juan; y parientes de su padre participaron de la conquista de Chile.

    Sarmiento vive en San Juan, con su madre y cinco hermanos. Su padre, al servicio de las guerras por la independencia, se ausenta con frecuencia. Aún así, Don Clemente, no ahorra esfuerzos en asegurar para su hijo la mejor educación posible poniéndo a su alcance todo libro que puede conseguir.

    En 1814, en uno de los frecuentes viajes de su padre, el niño queda a cargo de su tío el cura José de Quiroga Sarmiento, quién le enseña las primeras letras. Domingo ayuda a su tío en las tareas religiosas, además de pasar mucho tiempo aprendiendo a leer y escribir. Esto demuestra la precocidad de un niño que sólo cuenta a esta altura con 4 años de edad.


Paula Albarracín, su madre

José Clemente Sarmiento, su padre

    Sarmiento comienza a ir a la escuela en 1816, muchos años después, el mismo escribiría sobre ella:

    ..."De edad de cinco años, entré a una escuela. Se enseñaba a leer muy bien, a escribir, aritmética, álgebra, los rudimentos de la religión. Mi padre y los maestros me estimulaban desde muy pequeño a leer..."

    1816 es el año de la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Congreso de Tucumán. También en ese año en San Juan se inaugura una de las Escuelas de la Patria, fundadas por los gobiernos de la Revolución de Mayo.
    Permanece en la escuela por el término de ocho años, precisamente hasta el año 1824.-


Bernardino Rivadavia

Facundo Quiroga

    En enero de 1823, Martín Rodríguez Ministro del Gobierno de Bernardino Rivadavia, emite la siguiente proclama:

    ..."Será costeada, en los colegios de esta capital, la educación, vestuario y mantenimiento de seis jóvenes de cada uno de los territorios que están bajo gobierno independiente y son parte de la antigua Unión."

    Sarmiento ocupa el primer lugar en la clasificación de la Escuela de la Patria. Luego de un sorteo por las becas, que realizan las autoridades de Buenos Aires, no resulta favorecido. Su padre no se dá por vencido y escribe una carta a Rivadavia solicitando la aceptación de su hijo. La nota nunca es contestada.

El exilio

    Luego de la caída del Directorio, las Provincias Unidas ingresan en una etapa de caos político y de luchas civiles. San Juan no es ajena a estos momentos. En 1825, José de Oro, tío de Sarmiento es desterrado de la provincia. Domingo lo acompaña en su destino que sería la pequeña localidad de San Francisco del Monte, en la provincia de San Luis.

    Con solamente quince años, Sarmiento organiza una escuela, donde enseña a los jóvenes de la zona. Permanecen allí poco más de un año.

    En 1827, ante una nueva posibilidad de ser enviado por el gobierno de San Juan a estudiar a Buenos Aires - al Colegio de Ciencias Morales - deja a su tío y vuelve a San Juan. La política se interpone nuevamente en su camino de concretar sus estudios superiores: las montoneras de Facundo Quiroga. Quiroga invade la provincia, derroca al gobierno y termina con las ilusiones del jóven Domingo. Descorazonado se emplea en la administración de la tienda de una tía. Allí pasa el tiempo devorando cuanto libro cae en sus manos.

    Motivado por la invasión de Quiroga, se suma a las filas unitarias, incorporándose al ejército del Gral. José María Paz con el grado de teniente. Cuatro años después, Quiroga entra en San Juan (1831), obligándolo a huir con los principales unitarios de la provincia rumbo a Chile. Se instala en Santa Rosa de los Andes, donde trabaja como maestro de escuela.

El primer diario creado por Sarmiento.

Se publicaba en forma semanal.

    Allí, intenta poner en práctica algunas reformas en el método de enseñanza de la lectura. Pronto, sus ideas chocan con las del gobernador. Finalmente es destituido y se traslada a la pequeña localidad de Pocura donde organiza una escuela privada. Los ingresos no son suficientes y decide instalar un bodegón.

Regreso a San Juan

    Sarmiento obtiene la autorización para volver a San Juan en 1836. Ayudado por su tío el sacerdote Quiroga Sarmiento, funda el Colegio de Señoritas de la Advocación de Santa Rosa de Lima.

    En 1839, solicita al gobernador permiso para imprimir, en la imprenta provincial un semanario que no contendría referencias plíticas. El Zonda, aparece el 20 de julio de ese año. Pronto se aparta de sus inicios apolíticos, atacando en sus artículos cada vez más abiertamente al gobierno. El gobernador decide aplicarle un fuerte impuesto, en lugar de ejercer un acto de censura. Debido a la precaria situación financiera de la publicación, no puede hacer frente a esta penalidad, determinando de esta manera la desaparición del diario. Apenas se habían publicado seis números.

    En las postrimerías de 1840, nuevamente desterrado parte a Chile. Allí se casa con Benita Martínez Pastoriza y adopta al hijo de ella, Dominguito. También publica una de sus obras más importantes: Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga; y funda dos nuevos periódicos: La Tribuna y La Crónica.

    Entre 1845 y 1847, enviado por el gobierno chileno, recorre Uruguay, Brasil, Francia, España, Argelia, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Cuba. En los viajes, muestra un particular interés por el sistema educativo y el nivel de enseñanza de cada país que visita.


Sarmiento en su juventud.
Oleo de Franklin Rawson